
Cuenta la historia que...Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores.Y sucedió que una florecita pequeña le suplicó repetidamente con voz temblorosa:-iNo me olvides! ¡No me olvides!Como su voz era tan fina, Dios no la oia. Por fin, cuando el Creador hubo terminado su tarea, pudo escuchar aquella vocecilla y se volvió...
